Somos Sentir Positivo

Sentir Positivo

Regresar


Voces

3,061 visitas Junio 24 de 2016 09:19



La paz se trabaja a diario


© Tomada de indepaz.org.co


Se ha firmado el acuerdo para el cese bilateral y definitivo del conflicto armado entre el Gobierno Colombiano y las FARC, paso importante y definitivo, pero es eso un paso para llegar a la meta, donde la meta es traducir lo acordado en un estado de reconciliación.






Con respecto a la suscripción del Acuerdo firmado para el cese bilateral y definitivo del conflicto armado es, en mi opinión, un paso importante y necesario, pero es apenas eso, UN PASO.

		  

Ahora viene lo más largo y difícil, construir una paz duradera cimentada en la reconciliación que otorgue validez a los anhelos de millones de colombianos.

		  

Son muy pocos los que verdaderamente quieren continuar en guerra, y son precisamente los que jamás se verán afectados por ella. A esos guerreristas de escritorio y teclado, quienes prefieren la comodidad de un estado de conflicto porque nunca les ha tocado realmente les digo que no tengan miedo.

		  

No tengan miedo al cambio, a vivir en un mundo distinto, a estar en una realidad donde la responsabilidad de los problemas ya no recaerá en algún grupo armado sino en nosotros si no logramos apropiamos de la construcción de una realidad y convivencia dialogada.

		  

Solo como ejercicio para ellos les invito a que dejen de pensar en los privilegios que les da miedo poder llegar a perder, y traten de pensar en las realidades que si han perdido las verdaderas víctimas del conflicto.

		  

A la inmensa mayoría de los que están leyendo esto la existencia de un conflicto no nos ha tocado realmente, nos hemos asustado por uno que otro atentado, nos hemos visto afectados por alguna reforma tributaria y pare de contar; pero no nos han sacado de nuestras propiedades en medio de gritos y balas a la mitad de la noche, no nos han matado a un familiar frente a nuestros ojos, no hemos visto actos de verdadera barbarie como las registradas en las zonas de conflicto (bien sea perpetradas por grupos guerrilleros o grupos paramilitares).

		  

Pensemos realmente que queremos, ¿un país en estado de guerra perfecta o uno de paz imperfecta?. No les sigamos el juego a quienes se han beneficiado o lucrado de la guerra, y no me refiero a los que desde el bando de la ilegalidad se han lucrado, sino a los aún más peligrosos, a los que lo han hecho desde la orilla de la legalidad, a aquellos en quienes se ha depositado confianza y se han aprovechado de ese voto para hacerse con, por ejemplo, patrimonios y tierras.

		  

Muchos optan por convencerse de que con lo firmado no se logrará la paz y tienen razón, la paz es algo tan grande que no puede ser reducida a un pedazo de papel, así ese papel haya sido el producto de años de negociaciones. Creer que con la firma de un acuerdo la paz está construida es, por decirlo bonito, iluso y como lo dijo un muy queridísimo amigo, es creer que un matrimonio será exitoso solo porque todo salió bien en la iglesia. En conclusión, la paz –al igual que el matrimonio –toca trabajarla diariamente, y ¿eso es algo que le corresponde a los firmantes?

		  

Respuesta colombiana: Si y no.

		  

Si les corresponde a los firmantes cumplir lo acordado y aprovecho para decirles a los que opinan que el proceso está mal diseñado por que la mayoría de lo acordado debe ser cumplido por el Estado y que las FARC no asumen mayores responsabilidades que así debe ser y explico de manera corta: ¿Qué le corresponde al insurgente levantado en armas?, dejar la lucha por medios violentos, integrarse a la legalidad, trasladar su lucha al escenario político, reparar a las víctimas (que nos parezca que la reparación planteada sea insuficiente es otra cosa); ¿Qué le corresponde al Estado?, satisfacer las necesidades de la población, cumplir con su papel de Estado.

		  

Ahora la parte del no. El Gobierno Colombiano y las FARC no son los únicos que tienen que ver en esto.

		  

Como sociedad tenemos que hacer lo que esté en nuestro poder para solidificar la paz, la paz no es algo responsabilidad de los demás, es responsabilidad y derecho de todos y toca trabajarla desde nuestras realidades a través de nuestro ejemplo, nuestro accionar, nuestro vocabulario y nuestra interacción con los demás. Puede que no estemos de acuerdo con ciertas cosas acordadas, pero démosle una oportunidad a una nueva forma de vida, a una nueva forma de país. A un país en paz, a un país con espacios para diálogo y tolerancia.

		  

Entiendo la posición de muchos. Luego de tantos fracasos es normal y apenas natural ser escépticos, decir que "amanecerá y veremos", "el tiempo dirá", a esos les pido que no, no dejemos que el tiempo diga, hagámoslo nosotros realidad, pongamos de nuestra parte, todos los días, para que la paz sea viable y duradera.

		  

Con la firma de la paz no se solucionarán todos los problemas de Colombia, pero si habremos eliminado uno de los más grandes. Luego nos quedan muchos temas pendientes como corrupción, educación, infraestructura, salud, medio ambiente, acceso a saneamiento básico y desempleo, solo por mencionar a algunos, pero nos habremos quitado un problema mayúsculo de encima. Ya eso es algo que vale la pena celebrar.

		  

Por: David Tinoco Rosales

Fuente: SentirPositivo



Palabras claves: acuerdo , paz, negociación, conflicto, paz, estado, farc, colombia, guerrilla, gobierno

COMENTARIOS DE NUESTROS SEGUIDORES


















ARTÍCULOS SUGERIDOS

Redes Sociales