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Voces

662 visitas Enero 23 de 2018 09:28



365 días de agradecimientos


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© Mariana Tovar


Una reflexión sobre el impacto que puede tener el agradecer de manera consciente y diaria las pequeñas o grandes cosas que ocurren en tu vida.




A mí parecer, 2 son las palabras más importantes del día a día: perdón y gracias. Lo que expresan y logran tiene tantos efectos en la vida que pueden determinar las decisiones diarias, y hasta el curso de la vida. Desde muy chiquita, al hablar con mis abuelitas, me dicen: “acuérdate de encomendarte a Dios todos los días”; pero yo, que siempre acomodo las cosas a como las sienta mi corazón, lo que hago todas las noches es darle las gracias “al de arriba” por todo y pedirle perdón si me equivoco.

		  

El 2017 fue un año poco convencional para mí y muchas cosas cambiaron en mi manera de percibirme, de percibir la vida, y de percibir a las demás personas. Me di cuenta que pedía perdón de manera excesiva, que me sentía culpable muy frecuentemente y que, en realidad, muchas veces no estaba haciendo nada malo ni nada que requiriera realmente ser perdonada. Entonces cambié el chip, y descubrí que más que motivos para pedir perdón, mi vida estaba llena de millones de razones para dar las gracias.

		  

A la llegada del 2018 me sentí enormemente bendecida. Haciendo un recuento del año anterior, todo fueron bendiciones, logros alcanzados, sueños cumplidos, metas propuestas, amor familiar, amistad, autoconocimiento, y mil cosas más que tuve para agradecer. Así que el primero de enero de 2018, escribí mi primer agradecimiento: agradecí por el 2017 y por todas las lecciones que me dejó.

		  

Como me gusta mucho escribir –aunque lo hago poco porque temo herir suceptibilidades- decidí comenzar el ejercicio de agradecer todos los días, y de manera pública, algo que me pareciera importante destacar de mi día a día.

		  

A pesar de que siento que todos podríamos contar más de 10 agradecimientos en el día (pues el simple hecho de tener un día por delante sería motivo para agradecer), resaltar un agradecimiento diario me ha dejado muchas lecciones. Cada día que pasa se me hace más difícil escoger una cosa, porque me siento tan feliz y agradecida que me siento mal por tener que dejar de lado algunas cosas. Al mismo tiempo, siento que llenarme de tanta gratitud me ha traído más razones para agradecer. Lo más bonito de este ejercicio ha sido que, así como he agradecido yo, varias personas (incluso algunas con las que no hablaba o al menos no lo hacía hace tiempo) me escriben para hacerme saber que me leen, que les da cierta alegría lo que escribo, y que han empezado a agradecer conmigo.

		  

No pretendo hacerme blogger ni influencer agradeciendo. En realidad, lo que escribo lo hago principalmente como un recordatorio para mí de que, aún si hay días tristes o dificultades, y aún si me equivoco, siempre tendré algo por que agradecer. Seguramente no todos mis agradecimientos serán tan elaborados, pero en eso también está la magia del ejercicio, en entender que las cosas que consideramos simples también merecen nuestro agradecimiento. Para final de año tendré una agenda llena de agradecimientos que me servirán de recordatorio del 2018, y que detrás de esos 365 días de gratitud se esconden millones de agradecimientos más que no conté pero que estuvieron presentes. Si además de eso puedo alegrarle el día a quien me lea, entonces tendré incluso más motivos para agradecer.

		  
		  




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Mariana Tovar
Colaboradora
Publicaciones:1
Fuente:SentirPositivo
http://www.sentirpositivo.com
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